La D.O Uclés colabora con ProFuturo / 'El poder educativo de la animación'

ProFuturo, la iniciativa impulsada por Fundación Telefónica y Fundación Bancaria “la Caixa”, y Century Ethics/CTP han presentado hoy una propuesta educativa global basada en el uso de nuevas tecnologías y animación cinematográfica para propiciar el aprendizaje de los derechos humanos en la escuela.

D.O Uclés & ProFuturo

Ambas organizaciones han expresado su compromiso con una educación universal en valores en el marco de la jornada “El poder educativo de la animación”, que ha tenido lugar en la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España. Yvonne Blake, anfitriona de esta jornada como presidenta de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, ha mostrado el apoyo de la institución a todos los planes que tengan por objetivo “sensibilizar y educar para que los niños vean cumplidos sus derechos en cualquier lugar del mundo”. Blake ha recordado la celebración del Día Universal del Niño el próximo 20 de noviembre, y ha lamentado que la Declaración de los Derechos del Niño “aún es una hermosa utopía”.

En esta jornada se ha presentado Profuturo, una acción socio educativa impulsada por la Fundación Telefónica y la Fundación Bancaria La Caixa. La directora general de ProFuturo, Sofía Fernández de Mesa, ha asegurado que “la tecnología está de nuestro lado para conectar el mundo” y ha puesto como ejemplo el trabajo de ProFuturo para proporcionar al profesorado herramientas tecnológicas y metodologías flexibles que trabajan conjuntamente “la alfabetización digital y las competencias en valores”. Fernández de Mesa ha destacado que la animación, integrada en los instrumentos pedagógicos desarrollados por Profuturo “permite la involucración visual y emocional del alumno”, resaltando el enfoque “individualizado” con que se quiere tratar a cada alumno, gracias a la tecnología.

ProFuturo, que ya ha beneficiado a 3,8 millones de niños y niñas de África, Asia y América Latina, tiene por objetivo ofrecer a estos oportunidades reales de futuro mediante una educación digital de calidad.

A continuación, Javier González Casado, gerente de innovación educativa de ProFuturo, ha presentado la experiencia piloto llevada a cabo en colegio Salesianos de Estrecho de Madrid en colaboración con la Asociación Pinardi. En esta experiencia se han puesto a prueba los instrumentos educativos creados por Profuturo que, a su vez, utilizan contenidos de la película de animación “The Cubby House Project”. Las educadoras responsables de la experiencia: Marina Sanz, por parte de Profuturo y Sonia Benito y Elena Polo, que trabajan cada día con los menores, han explicado su esfuerzo por transmitir a niños en riesgo de exclusión los “valores fundamentales” que necesitan para su vida. Han calificado los instrumentos pedagógicos de Profuturo en la práctica, como una magnífica herramienta porque “la forma de llegar a los niños a través de la animación es brutal”. Se consigue “hacer reflexionar al alumno ante situaciones cotidianas de respeto e igualdad”. “A través de la animación –ha señalado una de las educadoras participantes– los niños se pueden identificar con los personajes”, y aprenden sus derechos y sus obligaciones.

“Cubby House” es un ambicioso programa educativo transmedia basado en animación 2D “clásica, atemporal e intercultural”, producido íntegramente en España con vocación global. Su creador, Óscar Vega, lo ha definido como la respuesta a la inexistencia “a escala global de material audiovisual para contar a los niños el contenido de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en su propio lenguaje: animación y aventura”. Vega ha reivindicado la vigencia de la Declaración como “el mejor código de convivencia que existe actualmente” como una “toma de posición ética universal”, capaz de ser aceptada desde todas las culturas, orígenes, religiones, género o creencias. Cubby House también aborda problemas como el acoso escolar o la desigualdad de género, propiciando un aprendizaje emocional que sitúa a niñas y niños en el centro del proceso. Vega propone una transición hacia un “Hombre Ético” que denomina “Humano 3.0” impulsado por una educación troncal que saque a la sociedad de la actual lógica de “depredación” que pone en riesgo la propia subsistencia de la raza humana y las conquistas de progreso alcanzadas en miles de años. Para Oscar Vega el “único futuro viable, capaz de evitar los actuales riesgos de la humanidad” pasa por educar niños “éticos, conocedores de sus derechos, libres, iguales, confiados respetuosos, alegres, solidarios y generosos”.

La responsable de relaciones institucionales de Cubby House, Ana Luisa Rotta, ha sido la encargada de explicar su alcance transmedia. Cubby consta de un largometraje, una serie de televisión, microespacios para televisión, recursos interactivos, un videojuego que permite a los más pequeños crear su propio corto de animación y una plataforma educativa online. “Esta plataforma proporciona herramientas interactivas de formación, trabajo colaborativo y acceso a contenidos educativos adaptados a cada etapa del desarrollo infantil y permite alcanzar una “certificación ética”, ha desvelado Rotta. Igualmente ha explicado que los dibujos animados de Cubby “reflejan todas las razas y culturas con el máximo respeto” contando historias cercanas, comprensibles e interesantes para los niños.

Esta jornada ha contado con el respaldo del director general del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales, Óscar Graefenhain, que ha calificado la animación como un “vehículo fantástico” para transmitir valores. Graefenhain ha ofrecido el apoyo del ICAA a iniciativas como las presentadas hoy, que promueven el cine y la animación como herramientas educativas porque “no podemos dejar el audiovisual fuera de nuestras escuelas”.

Para clausurar la jornada, el presidente de UNICEF Comité Español, Carmelo Angulo, ha valorado la contribución del cine de animación como herramienta pedagógica y ha dado la bienvenida al proyecto Profuturo y Cubby House “como grandes aliados para cambiar la realidad dramática” que viven millones de niños en todo el mundo. Angulo, ha explicado que la Convención de los Derechos del Niño, que es un texto jurídicamente vinculante para los países, supone la razón de existencia de UNICEF, ya que otorga, por primera vez en la Historia, derechos a los menores. Carmelo Angulo considera que la Declaración Universal de los Derechos Humanos es un documento de “excepcional trascendencia” para la humanidad y ha señalado con gravedad que, probablemente, dada la actual situación de incumplimiento los Derechos Humanos en el mundo, hoy sería imposible encontrar el consenso necesario para firmar de nuevo la Declaración, como se consiguió en 1948. Angulo ha pedido que se deje de hablar de la infancia como “el futuro”, ya que realmente son “el presente”. Pide también que se deje de hablar de “gasto” en educación para hablar de “inversión”. “Educación, innovación y entretenimiento se tienen que aunar para ser una poderosa herramienta”. Después de aportar cifras escalofriantes sobre la realidad de la infancia a escala global, como que cada día fallecen en el mundo más de 15.000 niños por causas evitables, Angulo ha manifestado que la Declaración Universal de los Derechos Humanos es el mejor “antídoto contra la depredación en todos sus sentidos”.

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